La callada por respuesta

Hace algo mas de un mes, el que hoy es el presidente de gobierno, Mariano Rajoy llamó a los sindicatos y a la patronal para decirles que se pusiesen de acuerdo en la reforma del mercado laboral.

El viernes 13 de enero de 2012, en el consejo de ministros, la portavoz del gobierno, comunico que le habían dado un papel sin las cosas importantes que tenían que hacer. Solo habían tratado los puentes, negociación colectiva, y poco más. Pero que tenían todavía dos días mas para poder reunirse y llegar a mas acuerdos.

Pues debe de ser que los que piensan en los trabajadores y en las empresas, están muy calentitos en su casa – En inverno hace frio en Madrid – y han creído que no era necesario reunirse mas. Total, para que, si a ellos no les importa.

Se hace necesaria cada día una reforma de la financiación de los sindicatos, patronal y partidos políticos. Se nota la desidia de los dirigentes en hacer lo que tiene que hacer. No a las subvenciones a quienes no trabajan para la sociedad. Se solicita un esfuerzo, pues a empezar por ellos. Un un solo euro. Que nos lo pidan a los trabajadores, para que se den cuenta que no les queremos, ASI NO.

Quiero unos sindicatos que me representen, son necesarios. Pero no que vivan a expensas de los gobiernos.  Y a la patronal tres cuartos de lo mismo, ni se libran ni se van a librar de las críticas. Lo único que quieren es abaratar el coste del despido. Si han sido capaces de despedir a mas 3 millones y medio de personas en tres años con el despido tan caro ¿A cuantas habrían sido capaces de hacer si estuviese mas barato?

No me creo nada de los políticos. Tiene mucho que demostrar. Comprendo que el gobierno no lleva todavía un mes y se están reorganizando, pero es que no tenemos ni un mes. Si Mariano Rajoy decía que lo tenía todo preparado y  esta claro que no estaba todo preparado, malo.  La única decisión que hemos visto es la subida de impuestos, y nada más.

Por ahora los únicos afectados somos los ciudadanos.  Lo malo es que lo seguiremos siendo. Trabajadores, autónomos y pequeños empresarios. Los ricos siguen en sus casa amasando dinero.

Y mientras tanto, sindicatos y patronal siguen dando la callada por respuesta. Asi nos va.